viernes, 12 de septiembre de 2008

CAMBIO PLANIFICADO.

“Cambio” significa que el nuevo estado de las cosas es diferente al antiguo estado de las cosas. El cambio es omnipresente; el cambio será una de las pocas constantes a finales de la década de 1990 y del presente siglo. El desarrolla organizacional ayudad a los líderes a abordar en cambio desde la perspectiva de que el cambio es una oportunidad, no una amenaza. Casi todas las demandas de un cambio provienen del exterior de la organización -de las dependencias gubernamentales, los competidores, las nuevas tecnologías, los clientes, las fuerzas del mercado y la sociedad en general. En ocasiones, las demandas para el cambio provienen del interior de la organización –un nuevo ejecutivo, productos o servicios obsoletos, una nueva dirección estratégica, una rentabilidad en disminución, o una fuerza laboral crecientemente diversa. Es necesario comprender un cambio y el cambio planificado para comprender el desarrollo organizacional.
El cambio tiene diferentes facetas. Por ejemplo, puede ser deliberado (planeado) o accidental (no planeado). La magnitud del cambio puede ser grande o pequeña. En términos de su alcance puede afectar a muchos elementos de la organización, o sólo a unos cuantos. Puede rápido (abrupto, revolucionario), o lento (evolutivo). El nuevo estado de las cosas puede tener una naturaleza totalmente diferente del antiguo estado de las cosas (cambio fundamental o de segundo orden), o bien el nuevo estado de las cosas puede tener la misma naturaleza con nuevos aspectos o características (cambio incremental o de “primer orden”). Cada una de estas facetas es importante, porque todas requieren diferentes acciones por parte de los líderes y de los practicantes del DO.

El desarrollo organizacional trata del cambio en su totalidad. Los primeros esfuerzos del DO abordaron principalmente el cambio de primer orden –hacer ajustes moderados en la organización, en el personal y los procesos. Hoy en día las demandas sobre las organizaciones son tan grandes que en muchos casos se requiere un cambio de segundo orden. Las organizaciones se están reinventando; se está dando una nueva dirección a las tareas en el trabajo; las reglas del mercado se están redactando de nuevo; la naturaleza fundamental de las organizaciones está cambiando. A decir verdad, el nuevo estado de las cosas será muy diferente del antiguo estado de las mismas. Los practicantes del desarrollo organizacional están involucrando en una gran variedad de cambios de primero y segundo orden.